| CLEOPATRA Y ROMA (1/4)
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Realmente se llamaba Cleopatra VII, pero como el resto de Cleopatras eran conocidas en su casa
a la hora de cenar y poco más, cuando hablamos de ella no hace falta ponerle el numerito romano,
sabemos de qué Cleopatra se trata y por eso voy a omitir el 'VII' todo el rato. Como siempre hago, o me
gusta hacer, vamos a dar un pequeño rodeo antes de ir al grano, así que os cuento como andaba la cosa
en los dos escenarios que nos incumben, Egipto y Roma.
Egipto, los Ptolomeos
En Egipto gobernaba el linaje de los Ptolomeos, descendientes de un general con el mismo nombre que
luchó al lado de Alejandro Magno. Pero esta historia no nos importa en estos momentos, así que voy
a saltarme algunos Ptolomeos y empezaremos por Ptolomeo XI, de nombre oficial Ptolomeo
Dioniso pero que popularmente se le conoce como Ptolomeo Auletes 'el flautista', ya que al parecer
el único talento que poseía el chaval era ese, tocar la flauta. Egipto en esa época era un mero
títere de Roma y cualquier cambio importante tenía que ser consentido y aprobado por el Senado
romano. Ptolomeo XI era hijo ilegítimo de Ptolomeo VIII, pero como no había herederos legítimos
decidió aspirar al trono y fue nombrado rey el 80 a.C. Para asegurarse el título necesitaba
la aprobación del Senado romano y esto requería de un discreto y cuantioso soborno que costó algunos
años de negociar, ya que al parecer, para los romanos, el dinero que ofrecía el flautista no era lo
suficientemente discreto y cuantioso.
Una vez establecido el 'soborno' hacia falta sacar el dinero de donde fuera, así que Ptolomeo XI
aumentó considerablemente los impuestos lo que provocó una revuelta en Alejandría (58 a.C.) que acabó
con su derrocamiento. Vamos, le faltaron piernas al músico este para ir a Roma a lloriquear ante
Pompeyo (que por aquél entonces mandaba allí) a contarle la situación. Le ofreció otro considerable soborno
y como a Roma le gustaba más el dinero que a un niño las golosinas, le colocaron de nuevo en el trono
en el año 55 a.C. De dónde pensaba el Ptolomeo sacar el dinero era una incógnita, pero no tenia muchas
más opciones que sacárselo a los campesinos egipcios o saquear los tesoros del templo.
Los egipcios estaban enfurecidos con él y si se mantuvo en el poder fue porque le protegía una numerosa
guardia de corps romana. Por suerte, para los egipcios, murió en el 51 a.C. dejando el título de
rey a su hijo Ptolomeo XII, por supuesto bajo la protección de Roma. Como era apenas un niño de 10
años gobernó junto a su hermana mayor, que tenía 17, nuestra Cleopatra.
Roma, segunda guerra civil
Corría el año 49 a.C. cuando en Roma estalló la segunda Guerra Civil después de que Julio César atravesara
el célebre río Rubicón. El otro contendiente era Pompeyo, que al ver acercarse a Julio a Roma y mientras
sus tropas desertaban para unirse a éste, decidió huir a toda prisa hacia Grecia. Tres meses después de que
Julio César atravesara el Rubicón ya dominaba toda Italia y se fue a derrotar el resto de legiones
de Pompeyo. Primero en Hispania donde rápidamente convenció a las tropas contrarias a que se unieran a él,
ya había doblado su ejercito. De vuelta a Roma aceptó la rendición de las legiones de la Galia y en el 48 a.C.
se hizo elegir cónsul. Pompeyo, mientras tanto, había reunido una enorme flota en Grecia, Julio no lo sabía
y cuando llegó vio como sus tropas eran repelidas así que rápido de reflejos y antes de que le derrotaran huyó.
Aquí Pompeyo cometió un error, dejó a parte de sus tropas allí y persiguió a Julio. Se encontraron en Farsalia
el 29 de Junio del 48 a.C. El ejercitó de Pompeyo superaba dos a uno el de Julio, pero en una batalla llena
de ingenio y valor, que comentaré otro día, Cayo Julio César logró una rotunda victoria. Como dato decir
que mientras Julio había perdido solamente 200 (doscientos) hombres Pompeyo había perdido 15.000 y 20.000 más
fueron capturados... lo dicho, una verdadera paliza.
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