| EL DíA DE SAN VALENTíN (1/1)
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Quizás penseis que el día de San Valentín se celebra desde
hace poco tiempo y que ha surgido por interés de los grandes centros comerciales,
y aunque hay que decir que éstos últimos han influido en gran medida
en su implantación la realidad es que esta fiesta se remonta a la época
del Imperio Romano. ¿Quereis saber más? pues ahí va la historia.
Existe la palabra latina valere que significa 'ser fuerte' y de ella surgen
las palabras valiente y valor u otras como valioso o válido. Aunque hoy
en día ya no se haga los romanos tenian la costumbre de dar a sus hijos
nombres relacionados con el tipo de carácter o de virtud que esperaban
encontrar o inculcar en ellos. De ahí que usaran nombres como Valens o
Valente que significa 'fuerza' que por ironías de la historia fue muy
popular en los últimos dias del Imperio, cuando Roma era débil.
Es como si usaran nombres entusiastas para esconder una realidad catastrófica.
Pues hubo un emperador romano llamado Valente, quien gobernó desde el
364 d.C. hasta el 378, pero su nombre no es que tuviera mucho que ver con lo que
era. Luchó contra los godos en la batalla de Adrianópolis el 9 de
agosto del año 378 y sus legiones sufrieron una derrota aplastante.
Más bien se le podria haber llamado 'imprudente' pues en vez de aguardar
a su sobrino Graciano que bajara del Norte para triturar al enemigo en una
tenaza decidió atacar solo y acabaron con su ejercito. Él mismo,
herido, fue quemado vivo en la cabaña donde le habían resguardado,
aunque se supone que se quitó la vida antes.
Pero volviendo al tema que nos incumbe, por supuesto también usaban
diminutivos en los nombres, es como cuando ahora usamos Alfonsín en vez
de Alfonso, y de ahí que no fuera de extrañar encontrarnos nombres
como Valentiniano, que significa 'pequeño Valente' o 'pequeño
fuerte'. Pues ocurrió que el emperador Valente tenía un hermano
mayor que se llamaba Valentiniano. Si, el hermano tenia el mismo nombre pero en
diminutivo pero eso entre los romanos no era raro, de hecho el emperador
Constantino tuvo tres hijos y los llamó Constantino, Constancio y
Constante, gracioso, ¿eh?.
Mientras Valente gobernaba las provincias Orientales del Imperio con capital
en Constantinopla, Valentiniano gobernaba las provincias Occidentales con
capital en Milán (en aquella época la gran Urbe, Roma, apenas
contaba). Pero todo esto lo contaré otro día.
En esa época eran constantes y periódicas las persecuciones de
los cristianos y la Iglesia cristiana siempre ha recordado a sus mártires
y a menudo les ha recompensado con el título de Santo, y los días
en que eran ejecutados eran declarados sagrados en su memoria. Ahora por ejemplo
cada día del año tiene sus mártires o santos
correspondientes. Por supuesto en ese tiempo muchos cristianos (incluidos los
mártires) eran de descendencia romana y tenían nombres romanos. Al
menos dos de estos mártires se llamaban Valentinus (Valentín para
nosotros) y el día en que se conmemoraba su memoria era el 14 de Febrero,
que se recuerda por lo tanto como el día de San Valentín.
¿Y qué tienen que ver estos mártires con los enamorados?
Esperad, esperad.. no os adelanteis :)
En la antigüedad, la mortalidad infantil era bastante elevada de modo
que era importante tener muchos hijos. Por lo tanto, las personas que, por
cualquier razón, tenían pocos hijos o ninguno se consideraban a
sí mismas como malditas o bajo alguna maldición y se
sometían a ritos religiosos o místicos para asegurarse la
fertilidad. Los romanos tenían un lugar sagrado donde (según la
leyenda) la loba había amamantado a Rómulo y Remo, el
prímero de los cuales fundó Roma. Ese lugar era llamado
el Lupercal, de la palabra latina lupus, que significa 'lobo'.
En ese lugar, todos los 15 de Febrero tenía lugar una
celebración llamada Lupercalia, durante la cual se sacrificaban animales
(eran muy típicos los sacrificios, de cualquier cosa). Se preparaban
correas con tiras ensangrentadas de la piel del animal (puajj) y los sacerdotes
corrían entre la multitud golpeandola con esas correas. Se creía
que los que recibían golpes se curaban de la estirilidad. Naturalmente,
la gente que quería hijos concurría en masa a la
celebración y luego iban corriendo a casa a 'trajinar' para tener el
hijo. En consecuencia, las festividades lupercalianas estaban asociadas
con el amor y el sexo.
En el año 494, el papa Gelasio prohibió esta celebración
pagana, pero las prohibiciones nunca salen como uno quiere, y el festival
continuó bajo otro nombre. Así que el festival lupercaliano del 15
de Febrero pasó al 14 de Febrero, día de San Valentín
(seguramente porque éste era un santo muy popular). Más tarde se
crearon leyendas para explicar que San Valentín era protector de los
enamorados, una manera de esconder el rito antiguo de la fertilidad.
Y ha llegado hasta nuestros días... aunque ahora no nos dedicamos a
que nos azoten con tiras de animales ensangrentadas, estamos en la época
del consumismo y es más rentable para las grandes empresas que gastemos
el dinero en felicitaciones, pulseras, anillos o cualquier otro objeto :)
José Hurtado
BIBLIOGRAFÍA
- ASIMOV, Isaac: La visita al tiranosaurio. Tikal Ediciones.
- CANFORA, Luciano: Julio César: un dictador democrático. Editorial Ariel.
- CAÑUELO, Susana; FERRER, Jordi: Mitología griega y romana. Editorial Optima.
- COHN-SHERBOCK, Lavinia: Quién es quién en el cristianismo. Acento Editorial.
- HAZEL, John: Quién es quién en la antigua Roma. Acento Editorial.
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